Vuelven los estructurados. Ni catástrofes como los ‘valores Santander‘, los productos basados en bonos de Lehman, las notas autocancelables emitidas por varias entidades o los bonos convertibles del Popular (en todos ellos los inversores perdieron grandes cantidades) han impedido a las entidades volver al lugar del crimen en cuanto han visto de nuevo una oportunidad de negocio. Y menos aún los clientes, que hacen bueno el dicho de que el mercado no tiene memoria. El cebo son unas rentabilidades muy superiores a las que ofrece la deuda, la bolsa y, por supuesto, los depósitos. El problema son los riesgos, que se disparan si encima el cliente compra el producto con un crédito, como le ofrecen en muchas entidades.
Además, estos productos suelen tener unos plazos muy largos: es la forma en que el banco los rentabiliza, ya que cobra elevadas comisiones anuales al cliente. Para alejar el recelo de los inversores a la iliquidez, los bancos ofrecen ventanas de salida o cancelación anticipada, pero eso tiene penalización y, además, puede ser fuente de pérdidas: normalmente, hay que vender los valores en mercado al precio al que estén, y si en ese momento han caído y el precio es bajo, el cliente debe asumir la pérdida correspondiente.
Por si esto no fuera suficientemente arriesgado, muchas entidades están ofreciendo créditos blandos para adquirir estos productos; blandos porque sus intereses son inferiores a los que paga teóricamente el estructurado, con lo que el cliente se supone que sigue ganando dinero.
http://www.elconfidencial.com/mercados/2016-04-18/la-banca-vuelve-a-colocar-estructurados-pese-al-desastre-de-la-ultima-crisis_1184710/