La CNMV ve con malos ojos que la banca comercialice pagarés entre sus clientes como si fueran un producto de pasivo más porque carecen del respaldo del Fondo de Garantía de Depósitos (FGD). El supervisor indicó el pasado abril que se corrija esta práctica, generalizada desde que se penalizaron los depósitos de alta rentabilidad.
«La CNMV está muy preocupada porque las entidades distribuyen los pagarés como si fueran depósitos», explican fuentes financieras. El supervisor reunió a mediados de abril a representantes del sector y les ha recordado que «el pagaré no es un depósito y no debe venderse como tal». La llamada de atención fue realizada por Ángel de Benito, director general de mercados.
La banca se ha volcado en la emisión de pagarés desde el pasado julio. Entonces, el Banco de España aprobó la Circular 3/2011, en la que penalizaba los productos de pasivo que ofrecieran una rentabilidad excesiva. A Miguel Ángel Fernández Ordóñez le preocupa que las entidades, escasas de liquidez por el cerrojazo de los mercados mayoristas, ofrezcan productos que mermen sus márgenes de negocio en un momento en el que se agolpan las provisiones por la mora y los adjudicados en balance.