La conducta de los inversores ha cambiado poco con el transcurso de los años, ya que siguen cometiendo el mismo tipo de errores: se dejan deslumbrar por la última tendencia, quieren seguir a las masas o simplemente parecen pasar por alto los detalles importantes. Los cinco consejos de inversión más importantes de Warren Buffett
Un artículo publicado por The Wall Street Journal, identifica cuales son los siete pecados capitales de la inversión y cómo se pueden evitar.
1. La lujuria: seguir el desempeño reciente
«La gente tiende a invertir en algo a lo que le ha ido bien recientemente», señala Terrance Odean, profesor de finanzas en la Escuela de Negocios Haas de la Universidad de California en Berkeley.
2. La soberbia: demasiado confiados
Los inversores, especialmente los novatos, suelen pensar que saben mucho más de lo que realmente conocen sobre una inversión particular, afirman los psicólogos y asesores.
3. Pereza: pasar por alto los costos
Los inversores a menudo simplemente no prestan atención a los detalles. Considere su disposición de invertir en fondos mutuos caros que no tienen buen desempeño, dice James Choi, un profesor asociado de finanzas en la Escuela de Administración de Yale.
4. Envidia: querer formar parte del club
El deseo de ser parte de una emisión exclusiva a menudo impulsa a las personas a hacer apuestas que no encajan con los objetivos generales de un portafolio.
5. Ira: no admitir el fracaso
Si una empresa depende de la recuperación del mercado laboral o inmobiliario para tener buen desempeño, los inversionistas tienen que entender bien el panorama de esos sectores y planear sus inversiones en base a eso.
6. Gula: vivir el momento
A menudo los trabajadores no ahorran con tiempo de anticipación porque perciben su jubilación como un evento muy lejano. La clave, dice Klontz, es hacerse una serie de preguntas sobre qué estilo de vida quiere llevar cuando se jubile: ¿Cuántos años tendrá? ¿Dónde vivirá? ¿Qué estará haciendo?
7. Avaricia: seguir a las masas
Cuando la bolsa se vino abajo en 2008, muchos inversores huyeron de las acciones. El mismo fenómeno ocurre ahora con el mercado de bonos a medida que los inversores se alejan de la deuda, preocupados por el alza de las tasas de interés.