Es uno de los grupos bancarios europeos con mayor solidez financiera y patrimonial. Llegó a España en 2000, dispuesto a conseguir en este país el mismo objetivo que persigue desde su nacimiento en Milán: “gestionar el esfuerzo y las ilusiones de las familias a través del cuidado de sus finanzas”.
Camino de las cuatro décadas de experiencia, Mediolanum defiende un modelo de banca diferente, que vela por los intereses del cliente, al que acompaña durante todo el ciclo financiero de su vida. Y lo hace de una manera única, primando el trato personal por encima de cualquier otra cosa. Así fue concebido por Ennio Doris, su fundador, empeñado en ir contracorriente en un sector maduro como el bancario, pero seguro de que su experiencia profesional y sus valores personales eran las mejores credenciales para hacer algo distinto.
FEDERICO FERNÁNDEZ DE SANTOS: Uno de los aspectos particulares de Mediolanum es que cada cliente tiene asignado, con independencia de su patrimonio o nivel de renta, un Family Banker propio. Llama la atención el protagonismo que dan a ese perfil y lo complejo que es el proceso de selección de este puesto. ¿Qué factor diferencial les otorga este concepto de Familiy Banker, que es tan atípico en los entornos de inversión para personas con capitales modestos?
F.F.S.: Lo que es cierto es que la ratio de rentabilidad de Mediolanum está muy por encima de la media de los bancos generales. Estando históricamente en esta situación, ¿qué barreras encuentran para crecer más y con mayor rapidez?
M.D.: Justamente, esta particularidad de banca personal es una gran ventaja, porque conseguimos ser muy rentables, gracias a que el asesor ofrece un servicio de calidad que es percibido como tal p
¿Cómo es posible que teniendo el mismo producto, viviendo en la misma zona y contando con el mismo asesor, unos se hicieran ricos y otros no? Porque aquellos clientes a los que tenía que recoger el cheque debían tomar cada mes una decisión de inversión, mientras que los otros tenían la transferencia programada, y en el caso de querer interrumpirla debían ir al banco.
En este sentido, Fidelity hizo un estudio para comprobar si existía una categoría de clientes que obtenía resultados mejores que otros. Después del análisis, descubrieron que históricamente los que obtenían mejores resultados eran quienes habían olvidado tener la inversión con Fidelity. Se tiende a pensar que hay que seguir la inversión, que hay que vender, comprar, mover…, pero si está equilibrada, no hay que hacer nada. Además, en Fidelity los clientes compran un fondo donde un gestor se encarga de esto.