
1- Conozca bien sus objetivos financieros
2- Busque consejo profesional
3- Sólo destine a la inversión el excedente entre sus ingresos y sus gastos comunes
4- Invierta para el largo plazo. Los mercados suben y bajan, pero a largo plazo suele haber más subidas que bajadas.
5- Diversificar, diversificar, diversificar.
6- Siempre de manera coherente con los plazos de sus objetivos, conviene mantener una mezcla de inversiones con distintos horizontes temporales para poder atender a distintas necesidades a medida que se presentan.
7- ¡Cuidado con los costes! Compare bien las tarifas y comisiones de cada entidad. Inciden mucho en la rentabilidad final de su inversión.
8- Empiece a invertir antes que después.
9- Evite las modas y los gurús de turno, así como la toma de decisiones emotivas
10- Si alguien le ofrece una inversión “demasiado buena para ser verdad” lo más probable es que no sea verdad.