Matizar que estamos descartando cualquier escenario de “catástrofe total”, pues creemos se están tomando las medidas pertinentes para cuanto menos tener a punto los mecanismos de protección suficientes para evitar que la quiebra de algún país pueda acabar produciendo un efecto en cadena. De todos modos, si creemos fundamental estructurar las carteras (independientemente del perfil de las mismas) siguiendo las premisas de protección, liquidez y preservación de capital.
De hecho, construir una cartera con los productos de moda es un error muy frecuente entre los inversores. Para muestra, un botón: actualmente, por ejemplo, muchas entidades financieras han estado y siguen emitiendoparticipaciones preferentes entre sus clientes, pero estos no suelen tener conciencia del elevado riesgo que conlleva, un riesgo que no debe, en absoluto, pasarse por alto.
EL MITO DE LOS DEPÓSITOS Y CUENTAS CORRIENTES
Debemos deshacer el mito de que “lo más seguro son las cuentas corrientes y los depósitos de bancos y cajas” y, como podremos comprobar más adelante, fijarnos más en productos como los fondos de inversión. Es de vital importancia contar con un asesor independiente que conozca íntegramente los productos que recomienda y que ayude a controlar las emociones en momentos de pánico y a poner en perspectiva cómo afectan las distintas noticias del sector a la situación particular de cada cliente. Hay que estudiar y jerarquizar los gastos, revisar las fuentes de ingresos y el crecimiento de los mismos y, por eso, antes de decidir invertir se debe planificar. No es lo mismo ahorrar para la jubilación que para pagar los estudios de un hijo.
Y aquí encontramos, desde nuestro punto de vista, la ventaja fundamental de los fondos de inversión, además de las conocidas de mejor tratamiento fiscal y total disponibilidad del dinero: el patrimonio gestionado en fondos de inversión es siempre propiedad del partícipe puesto que no se encuentra en el balance de ningún banco o caja mientras está invertido, al contrario de lo que pasa si optamos por un depósito. O lo que es lo mismo: si una entidad bancaria quiebra, el dinero de nuestros depósitos se esfuma, mientras que el invertido en fondos de inversión, al ser propiedad del partícipe, no se ve afectado por la quiebra.
https://www.unience.com/es/users/robert-rbs/blog/miniblog-de-robert-rbs